Hay situaciones que son muy especiales en mi vida.
Una de las más importantes es la que he venido enfrentando desde que inició este increíble año 2012. Tuve la fortuna de toparme, bajando las escaleras de la facultad, a quién probablemente sea la chica más importante que se haya atravesado en mi vida.
¿Qué es lo importante? La manera en que me ha enseñado tantas cosas. El cómo fue que acepté y viví situaciones que cualquier otro no hubiera enfrentado. Fue precisamente esa chispa entre nosotros lo que nos unió más allá de las palabras, más allá de la cercanía, de la comunicación. De alguna manera sabíamos que dentro de nosotros había surgido un sentimiento que no era fácil de clasificar, de ubicar, pero sin lugar a dudas, ha sido tan especial, que nos ha llevado considerablemente lejos.
Justo cuando pienso que no podría hacer algo más con ella, logro hacer algo importante que queda grabado en un poderoso "nosotros". Es lo más importante. No importa, no me importa como sean las cosas con las demás personas, como sean las demás relaciones. NOSOTROS somos diferentes. Somos especiales y nos regimos por nuestro propio Destino.
NOSOTROS.
Pero las cosas no son fáciles. El Destino nos pone pruebas que hemos superado asombrosamente bien. Algunas de milagro. Cualquiera que sea el término, aquí estamos. Semana a semana, cada fin, cada lunes, todos los días tenemos comunicación y es especial. Somos sinceros y así somos uno. Pero hay pasos que no se dan de la noche a la mañana.
Es precisamente lo que más aprecio de NOSOTROS. Lo que nos ha costado. Lo que nos cuesta esperar a la otra persona, venciendo demonios propios y externos. Lo que nos cuesta soportar, comprender y consentir al otro, quién hace berrinches tan infantiles. Lo especial e inquebrantable de NUESTRA sinceridad. Somos transparentes.
Aquí está mi transparencia. Hola, este es mi blog. Le tengo mucho aprecio. Borré algunas cosas porque la redacción me pareció pésima, era de hace años. El título está basado, como tu sabes, en mis dos bandas mega-favoritas. Y ahora, justo cuando empiezo de nuevo, Sin miedos quiero decirte que estoy aquí escribiendo algunas cosas que sería difícil escribir en otro lugar.
Me has enseñado tantas cosas. Vivimos aventuras padrísimas. Pero aún nos falta más. Nos faltan etapas difíciles, pesadas, peligrosas, exquisitas, lindas, tristes. Y lo único que quiero decirte es: NO me arrepiento de nada de lo que hemos pasado, ni mis días oscuros, ni los enojos, ni los malentendidos, porque al final me has enseñado que el perdonar, aceptar el perdón, tomar tu mano y seguir caminado, eso, es querer de verdad, eso es lo valioso de NUESTRA relación. NOSOTROS somos así. Me ayudas a levantarme, a seguir, así como yo te ayudo a seguir y a levantarme.
No permitamos que nos superen los obstáculos. Si no sueltas mi mano, si aceptas dar el salto conmigo para caminar juntos nuevas veredas, yo no te soltaré, siempre me tendrás a tu lado.
Por otro lado, si un día no soportas, si un día me sientes tan lejos que ya no me encuentras, llévate el recuerdo más lindo de nosotros y nunca me olvides, porque jamás podré borrar tu huella de mi corazón, de mi vida ni de mi piel.
Bienvenida a mi vida... tu vida.